Pøemas de Juan Romero Vinueza

 

FRANK O’HARA O CÓMO SER UN POETA QUE NO SE TOMA EN SERIO VOL. I

quizás la mejor forma de madurar poéticamente es dejar
de pensar en la poesía como algo extremadamente serio
¿no sería mejor jugar con ella? ¿no sería mejor burlarnos
un poco de ella? ¿no sería más entretenido darle vueltas
a todas sus palabritas? ¿no sería más revelador buscarle
una manera de no caer en su trampa? ¡qué tal si degeneramos
todo lo que conocemos o creemos conocer sobre el lenguaje!
¡qué tal si le damos unas palmaditas de confianza en la espalda!
¡hay que intentar agotarla en sus posibilidades! no hay que
creernos del todo revolucionarios porque eso es volver a caer
en la seriedad que cree ser algo indispensable para la poesía
escribamos sobre cualquier persona animal o cosa / situaciones
bellas o más bien llenas de absurdo / volvamos a ser unos niños
o quizás unos cavernícolas que lo único que buscan es poder
expresar lo que les ha llamado la atención en su muro (ahora lo
llamaríamos hoja de papel / o quizás computadora o bloc o lo que
fuere: no importa porque el ciclo se repite infinitamente): siempre
hemos estado diciendo lo mismo (incluso mucho antes de que se
inventaran las palabras) / lo único que ha cambiado es el formato
en el que se lo presenta ahora : ¡poetas del mundo, uníos! ¡uníos
a pensar en la poesía no como una nueva forma de no-seriedad sino
como una herramienta miserable & al mismo tiempo algo divertida!

 

CHARLES SIMIC O COMERSE A LOS ANTEPASADOS AUNQUE SE HAYAN CAMBIADO DE NOMBRE

“la historia no miente”: o eso es lo que dicen
los que la escribieron / pero tanto en la historia
como en la poesía las personas han optado por
cambiar sus nombres como una forma de borrarse
en la sociedad que los está acogiendo ahora
o tal vez para no levantar sospechas extrañas de porqué
hay un extranjero en un lugar tan irrelevante como este
pero borrarse del mundo no es algo simple ni sencillo
mucho menos cuando eres el resultado de una lista de
personas que borraron sus nombres & se inventaron a sí
mismos nuevamente con otra mitología & otros sonidos
rastrearlos ya no es una opción / porque sería imposible
los nombres que los configuraban ya han perdido significado
lo único que te queda para dizque saber algo de ellos es
sentir que vuelves a ser parte de un nombre que no te pertenece
más allá de un plato de papas con cuero o una chanfaina bien
calientita / que la comes con gusto pero también con el miedo
de saber que en el fondo eso que haces es un acto de canibalismo

 

inéditos

 

 

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Juan Romero Vinueza (Quito, Ecuador, 1994) Estudió Literatura en la PUCE. Colabora con las revistas POESÍA de la Universidad de Carabobo (Venezuela), Jámpster (Chile), Transtierros (Perú) y Liberoamérica (España). Editor de la revista de poesía Cráneo de Pangea. Ha publicado en poesía: Revólver Escorpión (La Caída, 2016). Compiló, junto con Abril Altamirano, Despertar de la hydra: antología del nuevo cuento ecuatoriano (La Caída, 2017), obra ganadora del incentivo de los Fondos Concursables 2016-2017, organizados por el Ministerio de Cultura y Patrimonio del Ecuador. Compiló y tradujo, junto con Kimrey Anna Batts, el libro País Cassava / Casabe Lands (La Caída, 2017). Mail de contacto: jromero09@hotmail.es

Pøemas de Salenka Chinchin

 

Desiste de las nubes
y pon tus párpados en el lodo
la luz festeja nuestra ausencia
y lo que esperaba ver allí
lo que me encomendaron
se ha perdido
no lo recuerdo

Y ya que mido el tiempo en las paredes
y los animales siguen huyendo
Ya que es imposible recoger toda las hormigas
invadir con ellas esa sombra obesa
y reclamar esas palabras
Apoya la membrana de tus párpados en el lodo
para solo entonces no vernos
obligados a mentir

 

AHORA VEO UNA JAULA EN MIS CAJONES

No es propio del amanecer confundirte
cuando parece que nada más puede morir?
No veo luces parpadeantes sino una extinción intermitente
extraviada en el techo de los impuntuales,
en el capricho de las visiones.

Si se toma tan enserio el juicio
Quién aboga por lo fugaz o lo marchito?
Una desgracia se consuma en las manos de una niña
y ellas, embebidas en correlatos del pasado
lucen poros ubicuos que solo pueden llenarse
con besos.

En la espera de esos labios
soy una voz en el centro de la flor violenta
contenida en un enorme vaso mutilado ¿Se entiende?
estas visiones solo parecen desnudar más el cristal y su eco,
como si eso fuera posible a esta hora

Hay demasiado sobre la alfombra,
ahora veo una jaula en mis cajones
y a la niña nadando detrás de su madre.
-Estas equivocada -diría el violinista que me olvidó en el camino
y que seguramente
también olvidó el brillo de las visiones.

Armónicas visiones
en el diluvio petrificado
siempre llamando
con su voz de llanto.

 

 

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Salenka Chinchin (Quito, 1998) Cursa el último año de pregrado en Artes liberales con una concentración en humanidades y una subespecialización en escritura creativa. Ha participado como co editora y autora en publicaciones de poesía independiente y en revistas internacionales como Espora (México) o Matapalo (Ecuador). Actualmente colabora en la plataforma digital Liberoamerica y en la revista Paralaje (Ecuador)

Pøemas de Luis Eduardo Barraza

 

CONSUMACIÓN

Me pueblo de iridiscencias al calor de tu vientre, y en ti
me he intuido como otro en la asimilación de un nuevo ritmo

Y a mi lado:
vocales, fracturas, imágenes recurrentes
asonancias nómadas en busca de sueños
una sábana sin fondo que nunca oscurece
un horizonte de sentidos y una fauna psicotrópica herida de carmín

Sin embargo, y más allá
un libro que se deshoja, un pretexto que no cambia
una erupción de matices y contornos que acorralan mis dedos
una cuerda que se enrolla, un precipicio por el que siempre te veo caer:

una selva en medio de nosotros se nos ha vuelto la vida
dices

y entonces te acercas, y me miras, y juntos, otra vez
jugamos a sepultar ciudades que nunca conoceremos
una pirámide que se hace polvo
una muralla cubierta de plumas y excremento por el olvido

y tu voz me va haciendo lento, más aún
y al paso de las horas el humo casual de los incendios no deja nada

y entonces vuelvo, y miro
y tu respiración es toda la realidad que me cabe en los ojos
y creo ser, una vez más
el que lava tus manos y oculta pájaros bajo la tierra

y así, poco a poco
insular me voy diluyendo en ti
escuchándote, día tras día
subir y bajar escaleras invisibles
para humedecer lo poco que nos va quedando

con esa nostalgia desmedida
que una vez sentimos
por las ruinas de Pompeya

 

RITUAL DE MANSEDUMBRE

Te acercas a una ecología del leguaje
y con él
sin proponértelo
cada vez más a mí

Más que ausencia
te haces sustancia totalizadora
porque bajo el fuego de los adioses me arropas
y tu esquimal ombligo me habla de regiones desconocidas
donde los hombres amamantan piedras
y las mujeres las desnudan

y ya no soy
y por ti
y más, lejos
y hacia atrás
entre moluscos perdiendo la memoria
el día
las aves migratorias en desbandada

y entonces despierto
y creo
solo por ti

aunque demasiada sangre haya corrido para tan pocos dioses
y humillados por las olas
y el filo de la tarde

sigamos
clandestinos

lado a lado

viéndonos envejecer

 

 

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Luis Eduardo Barraza (Venezuela, 1990). Licenciado en Letras por La Universidad del Zulia. Con el libro Los días arqueados gana el Concurso Anual de Poesía de la Librería Lugar Común 2016, auspiciado por la Embajada de Italia en Venezuela. También resultó ganador del concurso La Grapa Literaria (2010) mención Poesía, realizado por la Escuela de Letras y la Dirección de Cultura de LUZ. Así como del Tercer Lugar del I Concurso Nacional de Poesía Joven Rafael Cadenas 2016, del Segundo Lugar en el renglón poesía de La Bienal Internacional de Literatura “Semana de la Juventud” 2014, y de la Segunda Mención de honor en el Premio Nacional de Literatura Rafael María Baralt 2014 en poesía.

Pøemas de Melisa Machado

 

VI.
Anoche me despertaron los pómulos endurecidos.

Me espantó mi propia cabellera:
ráfaga imprevista,
líquen desmedido.

Lejos, un corazón de almendras.

Me crecían uvas en la boca y mis palabras eran bruma.

Me eché a temblar: larga, delgada y poseída.

Y llegué hasta allá
y jugué conmigo
como se juega con un animal dormido.

Sellaré ahora mis vocales.
Reconozco el odre de mi miel.

(Me miran de noche sus ojos de hígado).

 

VI.
My hardened cheekbones woke me last night.

My own locks frightened me:
unforeseen squall,
sprawling lichen.

Distant, a heart of almonds.

Grapes grew in my mouth and my words were mist.

I began to tremble: long, slender and possessed.

And I reached that place
and played with myself
as one plays with a sleeping animal.

I will seal my vowels now.
I recognize the wineskin of my honey.

(Its liver eyes watch me at night).

 

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VII.
Mi pavor disminuye.

Mi hermano ha colocado mi cuerpo
en cazos de hierro.

Me ha acuñado en dulceras bellas,
colmadas y ricas.

Ebrio, abrillanta sus deberes.
Construye delicadamente cada celda enlutada.

Me alcanza el abrigo.
Va delante de mí.

Y yo enumero presentes.
Miro el plato blanco como hueso pulido.

En la mesa los ajos se espuman.
Tomo entonces mi ración de higos.

 

VII.
My dread shrinks.

My brother has placed my body
in iron basins.

He mints me in lovely dishes,
rich and full.

Tipsy, he polishes his duties.
He delicately builds each mourning cell.

He hands me my coat.
He goes ahead of me.

And I name presents.
I see the white plate like a polished bone.

Garlic froths on the table.
Then I take my share of figs.

 

del libro Jamba de flores negras (traducción al inglés de Ezra Miller)

 

 

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Melisa Machado (Durazno, Uruguay, en 1966). Vive en Montevideo. Es poeta, periodista, escritora, analista de arte y terapeuta. Publicó los libros de poesía: “Ritual de las Primicias” (Ed. Imaginarias, Montevideo, 1994), “El lodo de la Estirpe” (Ed. Artefato, Montevideo, 2005), “Adarga” (2000), “Jamba de Flores Negras” (2006) y Marjal o Animal (2008), reunidos en Rituales (Estuario, Montevideo, 2011), y El Canto Rojo (Ed. Sediento, México, 2013, y Ed. Ellerstroms, Suecia, 2015). Poemas suyos han sido incluidos en varias antologías, entre ellas “El Amplio Jardín” (embajada de Colombia y Ministerio de Educación y Cultura, -MEC-, 2005), “Nada es igual después de la poesía: Cincuenta poetas uruguayos del medio siglo, 1955-2005”, (MEC y Archivo General de la Nación, 2005) y The world record, (Bloodaxe Books Ltd & Southbank Centre, Londres 2012). Por su obra poética ha recibido varias distinciones, entre ellas las becas Cuny/Mec (2010) y Fefca/Mec (2012). Ha sido invitada a participar como poeta en varios festivales internacionales de poesía en Nicaragua, México e Inglaterra. Parte de su obra ha sido traducida al inglés (The red song, Ed. Action Books, EEUU, 2018) y al sueco (Den röda sangue, Suecia, Ed. Ellerström, 2013).

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Melisa Machado was born in Durazno, Uruguay, en 1966. She lives in Montevideo and is a poet, journalist, writer, art therapist. She has published Ritual de las Primicias (Ed. Imaginarias, Montevideo, 1994); El lodo de la Estirpe (Ed. Artefato, Montevideo, 2005); Adarga (2000), Jamba de Flores Negras (2006) and Marjal o Animal (2008), collected in Rituales (Estuario, Montevideo, 2011); and El Canto Rojo (Ed. Sediento, México, 2013, y Ed. Ellerstroms, Suecia, 2015). He poetry has been featured in many anthologies, including El Amplio Jardín (Embassy of Colombia and Minister of Education, -MEC-, 2005), Nada es igual después de la poesía: Cincuenta poetas uruguayos del medio siglo, 1955-2005”, (MEC y General National Archive, 2005) y The world record, (Bloodaxe Books Ltd & Southbank Centre, London 2012). She has received multiple awards for her poetry, including scholarships from Cuny/Mec (2010) y Fefca/Mec (2012). She has been invited as a poet to participate in various international poetry festivals in Nicaragua, Mexico, and England. Her poetry has been translated into English, Italian, and Swedish.