Quien me recuerde, lo habré olvidado | Jorge Orlando Correa

 

 

Quien me recuerde, lo habré olvidado

me supe holograma
al caminar
entre oleajes y rocas
sin sufrir rasguños
ni padecer ahogo

logré corroborarlo
atravesando los muros
de mi casa

intermitentes
mis manos
no tiraban
del cabello en mi nuca

resultó extraño
llorar
sin un corazón
acelerado

sin recordar
cómo hacerlo

calma
me dijo una voz
como de radio antigua

ojos cafés
cejas tupidas
piel morena

Estela no parecía distinta
desde la última ocasión
que nos besamos

8 años antes del bombardeo
borrachos de ron
entre arbustos del parque
que apodábamos
La cantina

tiempo después
la extrañé a diario

somos memoria
explicó Estela
proyectada de esa luz
que en realidad
es un satélite

todo lo que brilla
resplandece
de nosotros

¿has tocado esas estrellas?

atrás quedaron
edificios en ruinas
coches carbonizados
otros hologramas

lo que alumbra del sol
es la palabra
alumbra

después de citar a Salvador Elizondo
Estela comenzó a titilar
hasta desvanecerse

¿Hay algo más tenaz que la memoria?

me acuerdo del aroma a tierra húmeda
previo a llover
hormigas voladoras

del Cavalier gris del 94 de mi padre
de mi madre
en una fotografía
con lentes Rayban polarizados

de pintura
descarapelada
sobre óxido
en barandales de la escuela

cuatro paredes blancas
mi primer departamento

la gotera
en algún lugar
dentro de las tuberías
en Parrilla Grill
donde fui despedido
por borracho

me acuerdo de romper esferas de navidad
reflejar mi rostro
en decenas de fragmentos

de mi hermana disfrazada de brujita

de un cielo nublado
rojo
previo a los bombardeos

la primaria
un verano sin alumnos
con pasillos más amplios
de lo que aparentaron
salones
como cuevas de gigante
sillas
reducidas
en mi mente
gritos

me acuerdo del sonido
como de hojas secas quebrándose
un instante después de la primera explosión

del día que llenamos la cajuela del Cavalier
con maletas
cordeles
anzuelos
una hielera Coleman de color azul rey

del columpio
en casa de mi abuela
frente a jaulas
con loros australianos

arboladuras tras la ventana
en viajes por carretera

me acuerdo de una luz
desvaneciendo
personas
muros
árboles
gritos
otras luces.

 


Jorge Orlando Correa (Quintana Roo, México, 1992). Autor del libro de cuentos Ya no hay fechas importantes (Pinos Alados Ediciones, 2020).

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