Qué tiemble | Ana Portnoy Brimmer

 

QUÉ TIEMBLE

Queremos hablar de terremotos,
pero tropezamos sobre garganta
de escombros—decimos huracán.

Encontramos almacenes hartos de luz
y agua expirada—el gobierno eñangotao
encima. No nos hemos bañado en días,
y solo tenemos memoria que la luz se (a)paga.

Vuelve y tiembla. Nos tiramos al epicentro
del desastre. Las carreteras estancadas
con camionadas de coralillo y solidaridad,
los Tres Reyes Magos intercambiando camellos
por cajas de pickup, velas de cumpleaños apagadas
en una gasolinera, a la orilla de la calle.

Rompemos como marejada
en los almacenes, hacemos de los
suministros nuestros. La impotencia,
la bilis del agobio cotidiano, las digerimos
y de la boca silbamos colibríes.

Atracamos la Calle de la Resistencia
nuevamente, cambiamos bandera
por guillotina, la desfilamos por aires
lacrimógenos. Sonamos cacerolas
desde pisos veintiuno. Rebautizamos
calles. Asfixiamos autopistas. Agrietamos
las paredes con poesía. Lanzamos adoquines
como cometas. Gritamos a tambor vivo.
Pulverizamos cristales a azúcar. Perreamos
combativamente, desde las marginalidades
vanguardiando este nuevo retoño.

No nos conocemos, pero distribuimos
ternura con urgencia organizativa.
Cosemos mosquiteros por montones,
a montañas. Montamos duchas ambulantes,
circos de laundries itinerantes. Cocinamos
pal barrio entero, y pal que sigue.
Nos aguantamos cuando cae el telón
de la noche, y seguimos a oscuras.
Nos apretamos cuando tiembla una vez más.

Y qué tiemble. Qué tiemblen lxs corruptxs.
Nuestrxs asesinxs. Lxs colonizadorxs
y sus colonizadxs. Toda la edificación
de sangre marmoleada. Qué ya las hemos tragado
todas—huracanes, terremotos, meteoritos, deudas,
invasiones, y el miedo nos sabe a café de madrugada.

La calle—nuestra. Los ríos secos,
las costas erosionadas, las llanuras
cenicientas, las flores superfondo,
los colmados cerrados, las canchas
sin canasto, las plazas Colón-izadas,
las escuelas acordeón, los hospitales
sin luz—el hospital de ladrillo en ladrillo—
las alcaldías envenenadas, las casas embargadas,
las ruinas de archipiélago, todas nuestras.
Puerto Rico es nuestro. Aunque vuelva
y tiemble. Y se nos venga completo encima.

 

 



Ana Portnoy Brimmer es poeta-performera, escritora y ARTivista. Obtuvo su bachillerato y maestría en Inglés en la Universidad de Puerto Rico, y actualmente cursa un MFA en Escritura Creativa en la Universidad de Rutgers-Newark. Su libro, To Love An Island, ganó el premio Vinyl 45 Chapbook Contest de YesYes Books, y será publicado en la primavera del 2021. Para más información sobre su trabajo, visite http://anaportnoybrimmer.com/