Muestra virtual | Jan Martínez (Puerto Rico, 1954)

 

DIARIO VIVIR

La calle de mi casa
sólo sirve para mi balcón
porque en la calle de mi casa
suceden cosas
que adentro se olvidan.
El balcón y la acera
sirven de archivo
para la bilis de la ciudad.
Por eso el balcón de mi casa
no sonríe:
tiene la boca llena de caries.

 

 

QUIROMANCIA

Fui a que me leyeran la mano
encontraron muy corta
mi línea de vida.
Vieron raras enfermedades,
trágicos sucesos en el tiempo.
Despavorido corrí a casa
tomé una navaja
y extendí al infinito
la maldita línea

 

 

Pensar que te han visto
tantos ojos
llenos de miradas malogradas
y que tu traje
está lleno de gentes
y de terrenos baldíos
donde traes mundos anochecidos
y calles cuajadas de arrecifes
donde no juegan los niños
ni los pájaros
comen migas de pan.
Sólo las muchedumbres
se revuelven,
se diluyen
en su lucha de lanzas
y palabras afiladas.
Sólo tu traje
me recuerda que soy
parte del cosmos
con su caravana de átomos
es como un puente
de seda mágica
como un adefesio cruel
que las gentes dejaron en ti.
Pero cuando mis manos
derriban tu piel primaria
vienes a formar parte
de otro universo
de albas de miel
y mediodías acompañados
las noches son un revólver continuo
de ondas genitales
donde soñamos
y arrebatamos al mundo
niños quiméricos.
Sólo me inquieta tu traje.

 

 

LOS AHORCADOS

Los ahorcados no se deben descolgar
hacen daño a los nervios,
aparecen de noche
como un péndulo
a malograr los sueños,
a dejar jojota la conciencia.
Son traidores y desconectados,
gente que nunca tiene
los pies sobre la tierra.

 

 

FAROL

Había una luz íntima
que, aun cuando
no abolía la noche,
sí la descifraba.

 

 

DOMINGO

Hay días que vienen cojos,
atortolados y melancólicos
que no saben caminar
y se caen de bruces.

Días sin almíbar
o pellizco de pájaro.

Días que se meten en las sábanas
y escriben cartas de abulia.

Días que nos sientan en la sala
con aire de primo aparecido.

 

 

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Jan Martínez (Vega Baja, Puerto Rico, 1954) Poeta, narrador, crítico literario y ensayista. Sus poemas y ensayos han sido publicados en numerosas revistas, periódicos y antologías de Puerto Rico y el extranjero. Durante los años que vivió en Nueva York (1984-1990) se desempeñó como columnista de El Diario/La Prensa, como escritor residente de La casa de la Herencia Cultural Puertorriqueña y como profesor en Lheman College.  Poesía suya ha sido traducida al húngaro. Ganó el Premio de Poesía de la Casa Cultural Dominicana en Nueva York y ha obtenido Premios del Pen Club de Puerto Rico y del Ateneo Puertorriqueño. Obras: Minuto de silencio (1977), Archivo de cuentas (1987), Jardín (obra escogida 1977- 1997, 1997), Prosas (per)versas (2000), La nueva sensibilidad (1995).