Un cantar verdadero | acerca de Abril de Daniel Freidemberg (Barnacle, 2016)

 

¿Cómo no detestar las grandes promesas si, de creer en ellas, la vida se ocupa luego minuciosamente de desbaratarlas, impiadosa y metódica? Un poco en eso pensé al releer “Abril” de Daniel Freidemberg: los setentas fueron ambiciosos, la catástrofe —el horror— fueron dolorosísimos, el descarte de lo que más se amaba —la utopía, la revolución— fue, cómo decirlo, estrepitoso, tantas cosas. Y el alma, ese rincón de uno de apostar por la vida, fue salvajemente golpeada y sacudida. Ser poeta era un modo modesto de ser el hombre nuevo, y todas las esperanzas y modos verbales que se habían ido adoptado sufrieron la más grande de las humillaciones: la de tener que ser abandonadas, desde el fracaso, por empecinamiento en justamente eso, un cantar verdadero.

Cantar que terminó volviéndose rotoso, y áspero, y cascado, alma cuyas sobras, terminada la vida, se debe servir a los perros, palabras y cosas desunidas de sí y de cualquier horizonte, ruinas de las correspondencias del viejo sueño simbolista y ruinas de muchas otras poéticas, palabras que se disgregan en letras, su mero número, y cosas que ni atienden a nosotros, a nuestra debacle. Pero me acuerdo de Tuñon: “que todo en broma se toma, / todo, menos la canción”. No es broma, en este caso, y ni siquiera ironía. El mundo a los tumbos es su mera despedida, sin fuegos de artificio, sin pompa y circunstancia. No un estallido sino quizás un lamento. Un lamento o suspiro traducido al mes de abril, en el que una estrella brilla, quizá ya muerta, por entre la oscuridad de las luces sin valor de una avenida.

Asombroso libro que releo: corran ustedes a escuchar a Daniel Freidemberg, que éstas y muchas más cosas se pueden extraer de su rasposo canto.

Por Pablo Seguí

 

 

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Pablo Seguí (Argentina, Córdoba, 1973) Entre los 8 y los 17 años estudió violín, para luego volcarse hacia la poesía. Ha publicado tres libros: Los nombres de la amada (Alción, 1999), Claves y armaduras (Foja/Cero, 2005), Naturaleza muerta (El Copista, 2011), Otro verano y éste (Barnacle, 2017), Animal de bien (Barnacle, 2018) y Noción de ritmo (Barnacle, 2019).

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Daniel Freidemberg (Argentina, Resistencia, Chaco, 1945) Desde 1966 reside en Buenos Aires. Libros de poesía publicados: Blues del que vuelve solo a casa (Buenos Aires, 1973), Diario en la crisis (Buenos Aires, 1986), Lo espeso real (Buenos Aires, 1996), La sonatita que haga fondo al caos (antología personal, Santiago de Chile, 1998), Cantos en la mañana vil (Buenos Aires, 2001), Noviembre (cuadernillo, Buenos Aires, 2006), En la resaca (Buenos Aires, 2007), Sonidos de una fiesta ajena (antología personal, Buenos Aires, 2012), Abril (Buenos Aires, 2016) y Días después del diluvio (antología, Barcelona, 2018). Ensayo y crítica: La poesía del 50 (Buenos Aires, 1981), La palabra a prueba (Madrid, 1993) y Cómo se escribe un poema (en coautoría con Edgardo Russo, Buenos Aires, 1994). Sitio web: https://freidemberg451.wixsite.com/home