5 pøemas de «x/ex/exis (poemas para la nación)» de Raquel Salas Rivera

 

notas sobre las temporadas

en el español no nos damos naturalmente. las temporadas sirven para diferenciarnos de las personas naturales. cuando no hay temporadas, digamos, cuando somos de un país caribeño, mejor, cuando somos de un territorio, no se nos permite usar la x, excepto para la palabra xilófono, ¿porque quién usa xilófono? ¿y quién nos quiere? cada vez que piensas que estas preguntas no son la misma, reconoces que nunca me conociste.

si voy a explorar mi nacionalidad, tengo que ser reconocible. eso lo saben todos. de hecho, si no me reconoces, es como si no tuviera nación.

le escribí lo siguiente en una carta a los leones del zoológico de mayagüez:

sé que en estos momentos son leones y llevan mucho tiempo en el calor, pero cuando sean culebras, no habrá verja que los contenga. tendrán que ponerlos en una jaula de cristal. a esta jaula le llaman pecera. decorarán la jaula con piedras. ya no podrán rugir. pero tranquilos, que cuando sean arañas, podrán salir de la pecera. subirán hasta el techo. quizás les tome varias semanas encontrar la ventana, pero en el ínterin, comerán mosquitos, pues estos abundan.

les escribí esta carta porque sé lo que es esperar la transmogrificación.
les escribí esta carta porque sé lo que es esperar la transmogrificación en cautiverio.
fuera de la pecera, hay un cuarto. fuera del cuarto, hay un zoológico. fuera del zoológico, hay una pueblo natal. fuera del pueblo natal, hay una colonia. fuera de la colonia, hay un imperio. fuera del imperio, vive el rey de las temporadas. si matas el rey, matas el juego.

publicado originalmente en Boston Review

 

 

si el tiempo es cuir/y la memoria es trans/y me duelen las manos en el frío/entonces

hay maneras de doler hoy por hoy
y mañana ni saber cómo fue.

duele como nunca cuando el siempre es ahora,
ahora como nunca se da.

no hay manera de mañana, ni forma de hoy
sólo como siempre teniendo que ir
desde y hacia un futuro no sé,
para nunca mirar de nuevo
al sí;

y si el siempre es como nunca pensé,
dolerá con dolor de antier.
tendrá que tenerme con sí:
todo no da del porqué.

es mucha la fe que me dio el vivir,
pero más la duda que deshizo al saber,

pues hoy por hoy es seguro el placer
del siempre tener que empezar.

publicado originalmente en Black Warrior Review

 

 

existe una playa

donde hombres blancos con escopetas
le disparan a caracoles consanguíneos
que destrozan como amapolas de cristal

le disparan a todo
al mar a las gaviotas
a las piedras
a los volcanes en miniatura
a las deltas
a la nube pasajera que se parece al enemigo

del peso de las escopetas
se quiebran sus muñecas
sus manos rondan por la playa
cuya alga camuflajea la arena
protegiéndola del calor insoportable
de la sangre

las sirenas amputan su pierna singular
queriendo ser bípedas
porque disney les ha dicho
que en la tierra caminamos

desean enredarse en la red
llegar a un patio americano
sazonar todo con sal y pimienta
decir que odian el cilantro

deciden que aunque las maten
valdría la pena arriesgarse
por los niños futuros
que nacerán sin agallas

y los hombres con las escopetas las matan
y los hombres con las escopetas se casan con ellas
en la iglesia local
el pastor las limpia de pecado y pasado
induciéndolas al nuevo mundo
de carritos fisher price
vecinos que saludan
y mangles forrados de cruces

publicado originalmente en Black Warrior Review

 

 

buenos días ay bendito

desde mi cuero cabelludo crecen tentáculos, imperdibles, vértebras de cielos en/tre/corta/dos por niveles/ de /parking, lagunas de bases navales.

en la nave, la protesta es un corcho encendido.

una flota de criaturas ácidas surgen del fondo superficial de una piel (que) crecí al entender que la piel
somos
el organismo vivo con mil entradas, la madera de un barco, sellada por una fe quebrada.

en la peli una niña muerta realmente estaba dormida. su padre en duelo la llevaba en el elevador del infierno hasta roma, donde nadie quiso atenderlos porque eran pobres. entonces recordé que mis padres me compraban juguetes cuando podían y, cuando no, se inventaban juegos para que apreciara
que las ramas del eucalipto son mujeres-sierpes reencarnadas.

trata cada hoja como si fuese una rama y cada rama como si las metáforas fuesen carne,
porque la somos, porque la somos, porque la somos.

el terror es violencia viva/violencia sentida. perdono las horas que me robaron mi amor hacia mí misma, hacia la niña que confesó que su padre la desarticulaba con los ojos. no supe cómo regalarle la palabra sin traicionarnos a ambas. si pudiera hoy matar el poder le diría:
querida, nada existe en el género que no tenga el potencial de ponernos en jaque mate o coronarnos reinas pelúas.

soy jeva tan divina como el mar y jevo tan divino como el mar y jeve tan divino como el mar. al serlos, puedo perdonar a mis mentores por nunca decirme que al fin lo que deseamos es que nos amen, como podríamos ser al igual que como somos, en ambos y todos los idiomas que soñamos.

fuera de la posibilidad, el mundo no es

triste si entendemos que lo

que prometieron cuando prepararon remedios contra el frío no eran oposiciones, sino la integración de éstas. no es la cerrazón de mi subjetividad: davis (ángel david), omaha (ojalá), memphis (una tortuga en un lago artificial); sino el colapso temblante del revolú envuelto en abanicos rotativos, un enchufe hacia lo semioscuro. nacemos y se ve que somos la tierra prometida del agua.

fuera de la posibilidad, el mundo es

triste aún si lo entendemos.

te perdono por el daño que me hicieron, raquel y raquel y raquelita y rachel y rocky y pedregosa. sé que sólo buscabas una puerta a ti mediante todo. si descartabas personas volúmenes y cartografías, era para que supieras que aquí estábamos las muchas en convenio, votando en contra y a favor de todos, pero de alguna forma álguienes del alga y el musgo.

publicado originalmente en No Tokens

 

 

una puerta que no cierra porque se expandió la madera

para chloë

x

¿chloë, dónde están los poemas?
se me esconden
entre las ramas del sofá.
la tierra es un árbol lleno de poemas
como hongos del aire.

el carpintero le pide al leñador
que traiga madera
para construir un país,
y los poemas son deforestación.

todos dicen vamos a escribir,
tenemos que escribir,
los poetas somos visionarios.

las palabras están en la madera,
pero el poema está en el árbol.

le pregunté a x si quiere
beber de este pentagrama
bendito.

xx

me mataron los poemas.
me los escondieron como ramilletes
dentro de los juguetes,
como calcomanías al fondo
del baúl rojo.

lloré con mi amiga
que lloraba,
y, por primera vez,
no era mi amiga,
aunque lloraba.

xxx

los padres nos abandonaron en el bosque,

y es mejor así.

chloë, el fuego no simboliza mi odio.
la ruptura no es domesticable.
el poder que ejecuto
matará a los pescadores
porque sabemos que el mar
porque sabemos

xxxx

los poetas que leo
se están muriendo
como el alga marina.
digo que se están muriendo
porque sus fantasmas
viven en los árboles,
y los hombres
están cortándolos
con hachas modelo xxx
para construir un país.

si matas un fantasma,
matas la poesía.
(las brujas dicen que tengo razón.)
si matas 2 fantasmas,
matas la poesía.

esta palabra es plural.

xxxxx

fui a la fundición de carbón,
y meé en el patio
de los colonizadores,
quienes murieron de malaria
por ser puercos europeos.

amén.

xxxxxx

te amo, xx,
porque naciste en dakota del norte,
y porque siembras fantasmas en el frío.

xxxxxxx

bob ross es un manipulador/
escorpio/
figura paterna.
mezclo veneno en sus tubos de pintura,
y cuando usa sus manos,
asesino a todos los padres.

xxxxxxx

la historia no nos redime.
la academia no nos reconoce.
la iglesia no nos ama.
la familia no nos alberga.
la escritura no nos recuerda.
el estado no nos rescata.
el dinero no nos une.

nuestra realidad es más rica que el lenguaje.

xxxxxxxx

chula, tenemos que
cremar las nubes
hasta que lluevan cenizas
en nuestro pelo,
y nos pongamos viejitas
antes de tiempo.

debemos
(quizás no tenemos que)
seguir el curso de la realidad,
red de aire
que nos adjunta,
grapadora invisible,
escalera de legos.

xxxxxxxxx

vinieron los hombres a jodernos la vida,
y matar los poemas.
qué aborrecibles,
como los cargos
con sus emblemas,
pero, chloë, los poemas
son menos que nosotras,
y más que el país
por el cual son sacrificados.

volveremos a colgarlos
de todas las ventanas,
las piedras
y los columpios:
petroglíficos
en el furor.

publicado originalmente en Aspasiology

 

  los poemas pertenecen al libro x/ex/exis (poemas para la nación),
ganador del Ambroggio Prize de la Academia de Poetas Americanos

 

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Raquel Salas Rivera (Mayagüez, 1985). Es la poeta laureada de la ciudad de Filadelfia del 2018-19. Sus poemas han aparecido en revistas tales como la Revista del Instituto de Cultura Puertorriqueña, Apogee, PEN Poetry Series y McSweeney’s. Del 2016-2018 fue co-editora de la revista literaria The Wanderer y co-editora de Puerto Rico en mi corazón, una colección bilingüe de volantes de poetas puertorriqueños contemporáneos. Es la primera recipiente del Ambroggio Prize de la Academia de Poetas Americanos por su libro en español con traducciones al inglés, x/ex/exis. Cuenta con la publicación de seis plaquetas y cuatro poemarios. Su libro, lo terciario/the tertiary, enfrenta la ley PROMESA, fue finalista para el Premio Nacional del Libro del 2018. En el 2019, Birds, LLC publicará su quinto libro while they sleep (under the bed is another country) junto con imágenes realizadas por la artista puertorriqueña Mariana Ramos Ortiz.