Pøemas de Santiago Rodas

 

UN CUADRO DE LUZ

Una luz se recorta
en el piso.
Es proyectada por el sol de
la mañana
y hace que el marco de la ventana
deje pasar
un cuadrado perfecto de luz.
Entonces aprovecho la situación
y le digo a ella
que esta es la imagen del pasado,
que ese cuadro de luz
representa este preciso momento
que se nos escapa
y es lo que somos ahora.
Este cuadro de luz
avala este preciso momento
lo confirma, lo sostiene,
le da una sensación de realidad
al tiempo
porque en unos segundos
dejará de existir,
se transformará en
un rectángulo por el movimiento
de la tierra,
cambiará de forma por el paso de las nubes
perderá su intensidad porque el sol
se ocultará tras las montañas.
Entonces, este recuadro es la representación del pasado
porque nunca va a volver a ser
exactamente como en este instante,
fugaz, inasible,
porque está inevitablemente en el pasado.
Ella se queda callada
y le digo que era un chiste,
una broma,
algo así.

 

ROPA

Empacamos la ropa que ya no usamos
para dársela a la empleada del servicio.
Lo último que doblamos
es una camiseta de mi novia
estampada con la carátula de Unknown Pleasures

La empleada será la encargada
de repartirla en su barrio
en la periferia de la ciudad.
Primero seleccionará lo que más le gusta para su hija
luego para sus sobrinos,
a sus primas,
hasta que la onda expansiva llegue
a los vecinos más necesitados y estos
a su vez se la pasarán a sus familiares y amigos.

Pienso, mientras termino de doblar
la camisa de Joy Division,
¿hasta dónde podrá llegar?,
¿en qué punto de la cadena se detendrá?
¿Un primo metalero, quizá?
¿Acaso una vecina amante del pospunk?
¿Un basurero?
¿Un trapo para sacudir el polvo?

Aquí, en medio de la reflexión abstraída,
medito en las bifurcaciones
de sentido que en este acto puedan caber.
Lo primero es que imagino los diferentes cuerpos
vestidos con toda esta ropa
que fue mía;
el momento en que alguien se mire al espejo
con una de mis camisas
y quizá en el fondo algo reverbere
y recuerde una postura, un gesto, algo mío.

Cavilo también en el olor de mi novia,
ese olor, mezcla de sudor, tela y piel
que se adosará al nuevo olor
de quien porte la camiseta.

Me sumerjo en estas reflexiones,
transitan por mi mente
esta enumeración de imágenes:
cuerpos que se arrancan la ropa
antes de tener sexo, en un remolino textil.
El instante en que a alguien
lo confundan conmigo en la calle
por culpa de una de las camisas,
porque, como dice mi madre
la ropa tiene memoria.
El momento en que uno de ellos decida
que la camisa ya no le sirve más y la
guarde en una bolsa
para donarla
a personas más desfavorecidas en un pueblo
o a los damnificados de un terremoto,
y así continúe su cadena alimenticia.

Cierro la bolsa de la ropa
y con una mirada pequeñoburguesa
la dejo ahí, estática
para que la empleada del servicio
decida su destino.

 

inéditos

 

 

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Santiago Rodas (1990) Medellín, Colombia. Ha publicados los libros de poesía Gestual (Editorial U.P.B.) 2014, Trampas Tropicales (Atarraya editores) 2015. Está próximo a salir su nuevo libro, Plantas de sombra (Angosta Editores) 2018. Los poemas aquí publicados hacen parte de un libro en preparación y hasta ahora estaban inéditos.