Un pøema de Diego Espíritu

 

EL TORZÓN DE UN BAMBI SANTITO

mis cyborgs favoritos
trazan un plan infalible
para capturar al alienígena
que acecha
al carnalito esquizo
de sudor espeso:
mirada incauta
aprehende a la bestia:

el rojo de un láser en la frente
mordaz francotirador
desde la cornisa;

¡cabecea el Alarma
entre dos signos de admiración
como estos!
**
viven en azoteas
al ras del tendedero,

miran por el balcón
la histeria de los autos:

la condena de tres luces
que los semáforos parpadean:

en la ventana más alta
ventanas dirigen a una puerta:

omóplatos con cebo
arrojan a un cuadrúpedo
medio ovni,
—un guardians-of-galaxy
trabado en prozac—
cacerolas con aceite hirviendo

enemigo imaginario esquiva
cuchillos enormísimos
bajo la mesa
donde con rebabas
el frutero yace vacío

***
un ovillo indefenso
cada noche, el hombre
con vello embarrado en la espalda
cimbra la pared vecina con sus gritos

la furia
echa raíces
de una enfermedad incurable

perfora muros,
elabora fábulas sobre taladros
con utensilios de cocina modernos,

asiente
el temor a exponer:
las manos sudorosas
las estrías
a los espejos mordaces
en que palpita
la hinchazon moretona
de sus venas

el ojo
             más grande
                           que el otro,

los labios inflamados
bajo la ceja que revienta,

los gases que provoca el nerviosismo
volutas del pubis
hasta la axila:
el ronquido
tras la extraña palabra
del balbuceo;
sin bello facial
que lo haga menos débil
pregunta
si

el esbelto
de cabello dorado
arroja heces
con un blazer-fayuca
si,
la garganta suena
cuando el estómago
expulsa algo vivo
si,
el mundo es más hostil
a cómo dijeron sería:

(los árboles más pequeños,
los dedos más grandes
torpes):

el guiño kitsch
tritura los huesos
así lo evidencia
el vibrar de los cristales:

***
el club anakoreta
de los corazones misántropos
contempla desde sus altísimas bardas
llenas de geranios, petunias
y verbenas
el fin del mundo
como una estampida
de piratas chimuelos
y la cabalgata de valkirias,
score ideal de jinetes sin cabeza,
suena:
“kryptoniano” escapa entre los cables
de la compañía telefónica más corrupta
(con un bat salpicado de sangre)

sin que, mis amigxs,
puedan otra cosa salvo,
atónitos, persignarse
una hoz en el pecho
un martillo en la barbilla

tramar
un inútil manifiesto

al obseso desnudo sin nombre
sobre un país hecho ruinas
con el rostro de quien ha perdido todo
por dictadores en guayaberas
nazis de botas locas:

“léase—dice—
en caso de extremo silencio
cuando se rompan las nubes
a la mitad de un cubo blanco
porque de vez en cuando
se rompen todas las nubes
y con las nubes rotas
es difícil verse las manos
entre baobabs insurrectos
que pueblan una piedra,
al erosionar
la silueta de Groucho”

entonces explotarían las cabezas
y ese/ sería su mayor acto revolucionario

 

 

_______________________________________________________

Diego Espíritu (Guadalajara, 1990). Es parte del colectivo de investigación y creación Arte+Ciencia de la UNAM, así como del colectivo de gestión cultural y producción artística Waxolote Okupa. Ha colaborado para VICE, Código, El Fanzine, Yaconic, Generación. Poemas suyos han sido publicados en Aesthetoscopio, El Septentrión, Tres pies al gato, GusUltramar, Metrópolis, Revista Cinosargo (Chile), MaestraVida (Perú), Campotraviesa (Argentina). Incluido en la antología Proyecto Líquido. Deseo curado por la fundación Alumnos47, en 2017 impartió el curso de literatura expandida Máquinas post-concretas en el Centro de Cultura Digital. Traducido al inglés en el San Diego Annual Poetry (E.U.A.) 2015-2016 y 2016-2017. Autor del libro Poemas Panks para community managers (Buenos Aires, Santos Locos, 2016; México, Mantarraya 2017).