Pøemas de Victoria Guerrero Peirano

 

Ud. no sabe qué hace una mujer metida en un bosque
Pero ud. sí sabe de escalpelos
Oh oh lo he sentido profundamente
Dentro muy adentro
Y luego sale y yo debo entrar urgentemente al baño
A limpiarme y ser púdica

En mi bosque hay hombres inválidos
suicidas
y madres muertas
También basura y libretas escritas arriba
y abajo
Ojos azules que parpadean de vez en cuando
Y me lanzan libros apolillados para ponerlos en bolsas negras
Árboles talados en una era desértica

Ud. no sabe cómo duele ese escalpelo
Ud. se arriesga preferentemente para que me sane
Lo sé
Pero más le vale no saber qué hago en el bosque
Se lo digo desde mi precario lenguaje
Cuando todo está oscuro
Y solo hay ojos que alumbran espacios ominosos
Y gatos que se arrastran porque no pueden orinar

Yo también sé coger un cuchillo de hoja fina y auscultarme

 

SAGRADO (LUEGO DE VER ANDREI RUBLEV HACE MUCHO)

Adoro las pompas de la iglesia
Su cruel derroche frente a nuestra miseria
Hay cierta belleza en ese desprecio frío
En ese boato que nos sobrevive

No hay nada más hermoso que las ruinas de un templo

La piedad no existe
Amor mío
Miramos esas imágenes su belleza la extensión de su riqueza
Como solíamos mirarnos un día

No puedo seguirte amor mío (Cohen)

¿Sabes quién soy?
Soy una imagen rota del templo
Una virgen vagabunda que soñó andar como un muchacho por las calles desnudas
Pero solo lo logré a medias
Por eso aborrezco las iglesias minimalistas y austeras
Sin imágenes ante las cuales hincarse con fascinación

Su poderoso olor a mirra e incienso
Me hacen pensar en ti
En nuestras noches tremendas
Los indigentes estiran sus manos en las puertas de las inmensas catedrales
Son el adorno más temido de sus pórticos
Nosotros nos miramos hoy
Entramos a través de esas puertas del pasado
Rumbo a una ciudad ya perdida
Vestimos de negro riguroso y el luto es perpetuo

Nuestras madres están muertas
Buscamos otras tierras donde fundar templos nuevos
Con los harapos de los miserables a cuestas andamos
El desamparo está asegurado
Nos faltan el lujo la sordidez de las grandes esferas

Damos vueltas alrededor de cenizas
Mi madre reza por mi salvación en una esquina
Pero ya no la veo

Las cúpulas de las catedrales son nuestra guía
Caminamos en contra
En busca                                                                                    de un mundo nuevo

 

 

 

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Victoria Guerrero Peirano es poeta. Ha publicado recientemente el poemario: “En un mundo de abdicaciones” (Lima-FCE, 2016), anteriormente, publicó “Zurita +Guerrero” (Guayaquil, 2014) y el compilatorio de su poesía bajo el título de “Documentos de Barbarie (poesía 2002-2012)” (Lima, 2013) que comprende los libros: El mar ese oscuro porvenir, Ya nadie incendia el mundo, Berlin y Cuadernos de quimioterapia. Además, la novela corta “Un golpe de dados (novelita sentimental pequeño burguesa)” (Cusco, 2015 y Tijuana, 2014). Sus poemas han aparecido en diversas revistas y antologías nacionales e internacionales. Ha sido invitada, entre otros, al World Village Festival de Helsinski, la Feria del Libro de Bogotá, el Parnassus Festival de Londres y el Latinale de Berlin. Es doctora en Literatura y máster en Estudios de Género. Para sobrevivir en un mundo precario, cuida de su gato y ejerce la docencia en la Universidad Católica.