Pøemas de J. Estiven Medina Ortiz

 

DÍPTICO

Mi cerebro es una familia disfuncional
Que tirita en medio de un incendio
A 6 km de tu corazón extraño,
El extremo de una columna vertebral de donde florecen palabras,
A un lado de tu oreja,
Pequeña, reluciente.
Soy lo suficientemente extraño como para considerarme doblemente extraño en circunstancias que me implican,
Tan extraño que me deprimo
Y escribo a tientas sobre la lucidez
De tener 22 años y querer encerrarme en ese gesto
Que poseo como única cosa valiosa.
Y estás ahí, sentada
Sobrevolando el aburrimiento mientras yo
Nado en un vaso de inquietud.
Mi corazón se desliza sobre tus manos juntas y
El pasto que crece
En mi cabeza es una idea honesta.
Me gustas y pienso cosas y las muerdo y soy solo,
Un gigante resplandor de deseos.
Mi alma no existe
Cuando me asomo a la ventana de tu cara
E intuyo 1 000 000 de años
De escritura sobre ser genial contigo
Y mis dientes vuelan una coreografía Infantil.
No sé si valga la pena suicidar
Estas emociones en tus poros de gestos graciosos.
Tu voz a través del teléfono me agrada
Y me complace volarme la cabeza en la noche, siendo este concepto que te envuelve.
Bueno, estoy tomando un montón de fotos de mi cuerpo,
Viéndome madurar.

 

PIENSO QUE deberíamos estar más comunicados,
Que ponerme paranoico va a arruinar nuestra relación.
Pero, ¿Acaso hay alguna relación?
A veces, creo que somos sumamente distintos,
Cuando pienso esto me siento como un niño
Oscilando en un columpio mientras todo el mundo vomita sobre mí.
La tarde es hermosa si nos besamos,
Es significativamente bueno saberte una persona tierna.
Pero internet está arruinando nuestras vidas,
Me estoy poniendo inquieto y luego agresivo,
Quiero pegar una fotografía tuya en el techo de mi cuarto
Para calmarme y simular que todo está bien.
Esto no es amor,
Porque internet existe y transpiro demasiado,
Porque estás lejos pero internet me dice que
Hincas un dedo en mi cara para comprobar si estoy muerto.
No creo ser tan tonto como los demás,
Estoy intentando conservar el fuego que hay dentro de mí,
En la punta del hueso amarillo con que pienso.
No estoy haciendo nada útil para que mi cuerpo transite decentemente por la autopista
De la sociedad
Y siento orgullo y miedo.
Ahora estás llorando y no sé si es verdad,
Internet me obliga a desconfiar,
A estar cada vez más solo dentro de mí,
Mientras observo tus fotos y digo que me gustas
Pero quiero decir otra cosa pero
Mi sinceridad no vale tan poco como para ser exhibida en la pantalla de un computador.
El mundo estaba mejor cuando la soledad era personal,
Cuando no habíamos sido invitados a esta fiesta vacía
Llena de colores nuevos.
Ahora no estoy lo bastante loco como para correr a incendiar tu casa y llorar por ti,
mientras te rescato.
Ahora quiero una certeza que me haga inteligente.
No quiero este disfraz que me desaparece.
No quiero que mi lengua sea una nube cortada sobre ti.
22 años sobre ésta cama y
Aún no he planeado una familia que valga la pena,
Porque mi cabeza se ha alargado tanto
Sobre el mapa que eres,
para hallar algo.
Aprieta mi cráneo hasta que logres quebrarlo,
Encuentra algo malditamente bueno dentro de mí.
Toma 1 000 000 de fotos del suceso
Y compártelo con todos tus amigos y di
Que no me conociste nunca.
No soy un fantasma,
Sino un adolescente
Cubierto con una sábana.

 

 

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J. Estiven Medina Ortiz (Perú, 1995) Escritor y músico. Ha publicado poemario “Hablemos de mí, mientras las hormigas devoran el sol” (Poesía Sub25, Lima), y poemas en diversas revistas virtuales y antologías de poesía reciente. A menudo publica álbumes de música grabada en su habitación (se pueden descargar gratuitamente aquí jestiven.bandcamp.com). Ahora escribe relatos.