Pøemas de Rey Andújar

 

SHARON AMARILLO

Cada latido
es
una
semilla
más

regreso sujeto a la instancia del primer suspiro
así piden las rezanderas paz al neptuno del canal de la mona
mientras
en los palacios se gesta nuestra miseria

*

si tomé las armas fue por gusto
yo
que anhelaba ser trapecista
me he visto obligado a la manopla
al fervor morado
a resistir

*

la fuerza con la que nivelo los nudillos ha sido confundida con un deseo funeral
nunca adivinaron el miedo
confundieron
anzuelo con coraje
en el cojo intento
de acompasar sus agrias palpitaciones
al abismo que define las profundidades del tambor

escribir así
es preguntarse el por qué de la forma
la diferencia entre
el huevo
y la piedra

me confieso encerrado en la madera
eco
respirando la armonía que le tiembla a los animales que asedian el cortejo

será que cada hombre puede ser una silla
será que cada hombre debe parecerse a su silla
tener una imagen
de la misma
del silencio
que se llenaba de copas
mientras una bruma violeta
se congregaba en tus reflejos
oh amiga
hermana
cuántas manos
cuánto acertijo

será que cada frontera puede ser una isla
o el retrato de la madera sentada

cuántas balas
cuál tiene mi nombre
cada hombre es el espejo de su silla

*

he mencionado el asedio a las formas más irregulares de la madera
se espera que regrese hecho hijo o amante
eso no importa

importan tus manos
la revolución en los candelabros
en los cristales del exceso

en tu miedo a las brújulas
a las pancartas
a los huevos
a las piedras

a la cola de los tritones

he sugerido que hay pueblos que se lanzan hacia el mar
para regresar con la misma mano encadenada
delante
y detrás

he ahí el gatillo sudado
los blones prendidos
un pueblo entero comiendo ceniza y respirando mierda

a fin de cuentas
esto es la miseria
hemos votado por ella
sonrientes
entregamos el pecho para que nos lo pintaran
indeleble

pero yo sigo enamorado de ti como el primer día
como la primera ofensa
y te pienso con la falda alborotada
y el hilo de luz que engarza los bordes de esos mismos dedos
temblando de floras
cal azul mediterráneo
semillas tostadas
y un reguero de merengues poderosos de los ochenta.

*

hoy he visto un hombre tropezarse con su solitude

ojalá ese enamoramiento tuyo radique
en el aleteo rubiroso de mis pestañas
en el sabroseo de mis acentos que bailan delatantes

cuántas islas me tocan, cuántas albergo

*

la palabra
era el miedo a rebelar las arenas
y pensar que esta silla está hecha de árboles naufragados
esa carne antillana
soñadora
que se consuela en el cabotaje de sal estremecido
de pasaporte visado
si la fila
fuese
para recibir de vuelta mi fortaleza
rompería la madrugada
sacrificaría al dios de los albores

[porque en algún momento fuimos estruendo
quizás esta isla posee una caverna
que guarda los primeros dominicanos heridos
las boricuas sangrantes
quizá este pedazo de madera levantada
tuvo un pasado
una ética
piel
tornasolada
que quizás
tropezando
encuentre sentido
en tanto desarraigo]

*

ella es un sueño mordido entre mariposa y almendro
una voluntad amarilla
una inseguridad atropellándose en la caja torásica
uno quisiera ponérsele cerca
remendarle la diástole

hay en su labio una contradanza
hay una luna varada en su vientre
he mencionado su vientre anteriormente
he dicho que hacia allí se orientan los caracoles

 

*

la calle dibuja tus contornos de espada
te aburre y te sorprende que la turba
se cuide te tu extremo de ángel
sin embargo
te esfuerzas en los acordeones amenazando con tu partida

*

¿qué harás
con estos huesos
cuando te canses de zarpar?

 

EL PALACIO DE LAS TARDES ECONTRADAS

entre los álamos
baila
de caderas ofrecida

el otoño le inaugura tersos anaranjados
hay un punto moreno entre los álamos

ojos descalzos
y en el oído bueno

musarañas de mentol y algodones

ella tiene un camino de secretos más allá del vientre

allí habita mi voz

 

del libro El archipiélago de la soledad 

 

 

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Rey Andújar (Santo Domingo, 1977). Es narrador, poeta y performero. Ha publicado la novela corta El hombre triángulo (2005), y las colecciones de cuentos El factor carne (2005) , Amoricidio (Premio Nacional de Cuentos Feria del Libro 2007), y el libro de poesía El archipiélago de la soledad. Ha ganado diversos certámenes como el Premio de Cuento del Banco Central, el Premio Internacional de Cuento de Casa de Teatro y el Premio de Cuento de la Alianza Cibaeña.