Pøemas de Diego L. García

 

SELFIE DE UN EMPLEADO ESTATAL

detrás de tantas etiquetas hay algo.
un encuentro
no con las palabras que a eso corresponden
sino con sus correspondencias.
no es fácil tantearlo. pienso que los años
del trayecto podrían haberse compactado a favor
de una cita menos complicada.
pero al menos (sin ser “al menos”)
recorro como una exposición de fotografías
una calle donde no pasa nada.
no es un logro de la poesía
(que a estos niveles ni desciende)
sino una apuesta por pagarle al yo algunas deudas
que contrajera en etapas comandadas
por un empleado estatal prolijo y regador de pasto.
las cosas no cambian.
pero a veces aprenden
a no comenzar por el principio

 

(FOTOGRAFÍA SIN #) ROMA. VERSIÓN 2

tenés razón. el consejo es el peor de los lugares.
como cuando me encuentro explicándome a mí mismo
por qué está hace 4 horas
la misma canción en replay si la historia es ajena.
qué importa?
a veces lo explicado es lo que nos condiciona.
sé que debería hacerle menos preguntas
al fotógrafo de la muestra
que además no está para responder
ni yo de la ley soy anzuelo. ya es afuera.
las reglas vuelven a tomar sus puestos de descanso.
preparo un café solo. no tengo material como antes
entonces reviso algunas notas:
“cuando se han abierto todas las cajas
de nuestra juguetería mental
es tan difícil reordenar esa belleza”
había escrito por ahí. pero me gusta más cómo suena
eso otro. ese plan de no ver más allá de los bordes
de la música que elegí

 

del libro Fotografías (Zindo & Gafuri, 2018)

 

 

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Diego L. García nació en Berazategui, Buenos Aires, en 1983. Es Profesor en Letras, egresado de la UNLP. Escribe poesía y crítica. Entre sus últimas publicaciones se encuentran los libros de poesía Esa trampa de ver (Añosluz editora, 2016), Una voz hervida (Jámpster e-books, 2017), Una cuestión de diseño (Barnacle, 2018) y (fotografías) (Zindo & Gafuri, 2018). Colabora en diversas revistas